La
cloración salina es la respuesta de calidad al tratamiento
del agua de su piscina; y además:
Es
económica
Es
segura
Respeta
el medio ambiente.
El sistema de cloración salina
sólo utiliza sal común, agua y electricidad.
Los
costes de mantenimiento de su piscina pueden verse reducidos
a menos de la quinta parte.
Los
riesgos se reducirán aún más: no precisa
utilizar ni almacenar productos químicos ni tóxicos.
La cloración salina es la forma de mantener sana su
piscina respetando el medio ambiente.
Se
basa en la producción por electrólisis de hipoclorito
sódico y otros agentes sanitarios que inhiben la formación
de bacterias y algas.
La
sal permanece en el agua en un proceso cerrado y permanente que
alarga su conservación permitiendo mantenerla durante varios
años.
No olvide que el cuidado del medio ambiente comienza por
usted y su familia.
El
agua salina no irrita los ojos, no estropea el pelo, no decolora
los trajes de baño, no reseca la piel.
La
ausencia de otros productos químicos reduce los riesgos por
ingestión accidental.
El agua se utiliza suavemente salada, con una concentración
mínima, similar a la del lagrimal del ojo humano.
A partir de aquí, se producen por electrólisis los
siguientes agentes sanitarios:
Hipoclorito
de sodio: a través de su conversión directa en
sal (cloruro sódico).
Oxígeno:
es un desinfectante natural que potencia la eliminación
de microorganismos secundarios.
Oxidantes:
ozono natural (O3) y oxidrilo (OH-)
SALHYGEN
SAL20/1
SALHYGEN
SAL30/1
Equipos
domésticos, facilmente integrables en su equipo habitual
de depuración.
Con
producciones desde 15 a 35 gramos/hora.
SALHYGEN
SAL60/2
Equipos
semi-industriales, que proporcionan entre 50 a 100 gramos/hora
SALHYGEN
SAL150 ELC/1
SALHYGEN
SAL300/6000
Potentes
equipos industriales capaces de suministrar desde 300 hasta
3.500 gramos/hora.
No
dude en realizarnos cualquier consulta sobre la cloración salina
y su instalación. Le atenderemos muy gustosamente y sin compromiso
por su parte.